Los estrictos requisitos de cumplimiento del proyecto, junto con la falta de cualificaciones completas o la ausencia de documentos de certificación por parte de los proveedores, dificultan la posibilidad de presentar ofertas.
Proyectos de gran envergadura con plazos de entrega ajustados, pero los proveedores carecen de la capacidad de producción suficiente para garantizar envíos a granel en lotes.
Preparar los documentos de licitación es engorroso, y la falta de documentación profesional del producto y de soporte técnico socava su ventaja competitiva.
Existen estrictos estándares de aceptación del proyecto, pero los proveedores no pueden proporcionar la documentación de aceptación completa ni asistencia in situ, lo que resulta en una aceptación fallida.
Tras la entrega, los elevados requisitos de operación y mantenimiento, junto con la lentitud en los tiempos de respuesta de los proveedores, ponen en peligro la estabilidad del proyecto a largo plazo.
Los proyectos gubernamentales exigen el cumplimiento de normas medioambientales y de sostenibilidad, pero los proveedores no pueden aportar pruebas de que utilizan materiales ecológicos o medidas de reducción de emisiones.