Siga un proceso de fertilización en tres pasos: primero riegue con agua limpia durante 20-30 minutos para humedecer el suelo, luego aplique fertilizante diluido y, finalmente, vuelva a enjuagar el sistema con agua limpia durante otros 20-30 minutos. Evite aplicar fertilizante de alta concentración cuando el suelo esté muy seco; riegue siempre primero para evitar que las raíces se quemen.